DÉJENLA DECIDIR
Por: Sol Farah Luna Castillo
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n el Perú el aborto es un delito que
se sanciona con pena de cárcel tanto a la madre como al tercero que lo practica
como en todo delito, existen ciertas situaciones que aumentan o disminuyen la
pena. Pero hace unos meses estuvo muy presente en los medios de comunicación y
en la vida de los peruanos un tema muy controversial: “La interrupción del
embarazo cuando ha sido producto de una violación sexual debe ser
despenalizado”. Se ha dedicado notas tras notas, noticias y primeras planas,
sobre los efectos penales que deberá tener la mujer si decide realizar un
aborto en el caso de violación, se ha planteado soluciones y se ha generado
críticas. Pero se nos ha olvidado algo importante, cual es la opinión de la
mujer peruana respecto a este tema. No sé si es que estamos sujetos a una
sociedad tan machista que nos quieren imponer una ley más, o si enserio les
preocupa la vida del niño por nacer. Cual sea el caso se ha dejado a un lado a
la protagonista principal de este tema: La Mujer. Donde se tiene que ver sometida
a insultos y declaraciones poco favorables, dejando a la mujer privada de
decidir tal vez lo que a ella en verdad le conviene.
Las leyes que han tratado de
despenalizar en algo el aborto por causa de violación, señalan que si la madre
causa un aborto o es consiente que otro lo haga se le sancionará con una pena
de hasta dos años. Pero si su embarazo ha sido producto de una violación sexual
la pena se reducirá hasta un máximo de tres meses. En concreto, el proyecto de
ley recientemente archivado proponía trasladar el supuesto del aborto por
violación del artículo 120 al artículo 119 junto al aborto terapéutico (cuando
corre riesgo la vida de la madre y que no está penado).
Este proyecto de ley fue rechazado,
aludiendo que es un delito grave que la mujer no pueda resistir tanta presión
psicológica al ser violada y decida abortar. Congresistas, cardenales, de todo
un poco salieron a opinar, diciendo que si se despenalizaba este delito seria
como irnos directamente al infierno, “es un pecado” una “aberración”. Pero
cuando se les pregunta a estas personas ¿Qué pasa si es que a su hija la
violaran? Entran en duda y no saben que responder, o simplemente responden con
comentarios poco acertados “Si la mujer no lubrica no se puede embarazar”
(Euguren).
No intento decir que la mujer debería
tener la libertad a diestra y siniestra de abortar, sino intento defender a la
mujer que ha sido violada, que ha sido humillada. Porque se pretende meter a la
cárcel a la mujer que no pudo resistir con el daño psicológico, y al violador
se lo deja libre en las calles. La sociedad peruana esta al revés.
El aborto si bien es penado, debería
tener algunas consideraciones a favor de la mujer, francamente la decisión de
archivar el proyecto de ley de la despenalización del aborto, a mi parecer tuvo
un peso político más que un peso moral, donde priman las alianzas de partidos y
pagos por lo bajo, y se olvida netamente que la mujer tiene la decisión de
elegir su propia vida. A la mujer se la ve como a un juguete al cual se le debe
decir que hacer como y cuando hacerlo. Cuando no es así la mujer es un ser
independiente capaz de tomar su propias decisiones y afrontar las consecuencias.
La solución no radica en a quien
metemos a la cárcel y a quien no, la solución simplemente está en la EDUCACIÓN,
se les enseña a las mujeres a no vestirse con escotes o minifalda, pero no se
les enseña a los hombres a tratar con resto y admiración. Cuando una mujer va a
la policía y denuncia una violación lo primero que atinan a decir los policías
es “Y como estabas vestida”, pero que tal si en vez de eso se pregunta y como
estaba vestido el agresor, se intenta culpar a la mujer por estar vestida de
uno u otra manera, cuando no se acusa al violador por cometer tan grave delito.
Si uno como padre enseña a su hijo a
valorar y respetar a la mujer desde muy pequeños, la sociedad sería diferente,
dejaríamos de lado el machismo y se impondría el respeto. Si en las escuelas se
inculca una adecuada educación sexual, las cosas cambiarían, por eso mi
solución no es la cárcel, mi solución es la educación, y tratar de entender que
la mujer es un ser libre de elegir, que aunque cometa errores ella sabrá asumir
las consecuencias. Por favor déjenla decidir.
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